miércoles, 27 de agosto de 2014

BUENA ERA MI VIEJA (Serie de dialoguitos futboleros)


-Gordo, amor, escuchame. Estoy pensando algo desde hace días y no me lo puedo sacar de la cabeza.
-Decime... -¿Viste que nosotros ya hace nueve años que estamos de novios?
-Ehhhhhssssé.
-Te acordás. Nos conocimos en un baile en Independien...
-(interrumpe). Ya me la sé de memoria a la historia. Decime.
-Sí, sí. Que vos al principio no querías, pero nuestras familias se conocían...
-¿Me decís? -No, bueno. Nueve años de novios. Y bueno, en algún momento vamos a convivir, ¿no?.
-Ehhhhhssssé.
-También, imagino, proyecto, Gordo, que en algún momento vamos a tener un hijo.
-¿Adónde querés llegar, Mariela?
-No, que el otro día estaba pensando... ¿Sos consciente de que podemos llegar a concebir un crack?
-...
-En serio te digo. No sé si vos te das cuenta de eso.
-...
-¿Lo pensaste alguna vez?
-...
-Un crack. No sé, un Messi, un Ronaldinho, un pibito de esos que ya de chicos la rompen, que todos hablan de ellos. Vos sabés a qué me refiero.
-...
-Un crack. Como Agüero. Y que entonces de grande sea futbolista. Y juegue en los mejores equipos del mundo.
-...
-Imaginate. Imaginate cuando un periodista le haga una nota y le pregunte: “¿Y vos de dónde heredaste el talento? ¿Tu papá jugó al fútbol?”
-...
-¿Lo pensaste?
-...
-¿Te lo imaginás? Mi bebé ahí, respondiendo: “No, mi viejo no... Buena era mi vieja”.

1 comentario:

Etienne dijo...

Ya se la veía venir, digo, por su sugestivo silencio a la mitad del diálogo.
Y bueno, de algún lado debe venir el talento, no?
Del padre aprenderá a lavar los platos ahorrando agua y a ordenar las camisetas planchadas en el placard.
Besos!