Un prejuicio. Injusto, soberbio: un prejuicio sin sentido, como todos los prejuicios. ¿Un blog? Malísimo. No. Buenísimo. ¿Y por qué? Para nada. Acá está, la nada misma... Escribir, para compartir palabras: cosas sin sentido. O no.
Estar a la moda es, en esencia, un deseo profundo por mantenerse aferrado a la sensación de no envejecer. El objetivo parece ser no perder vigencia. ¿Quién establece el tiempo de duración de una moda? Quizá este blog muera pronto, o no. No importa. Acá estoy: soy moderna por un rato. Tengo un blog: un puñado de palabras para usar, un sitio para la nada. En el camino quedó un prejuicio... Todos los que faltan soltar, ¿no?
El flaco que tocaba la guitarra (invisible)
Hace 16 años
