Me interesa muchísimo
conocer cuáles son los procesos creativos de los artistas. Cómo es
que se les ocurren las canciones, qué o quiénes ofician de musas,
saber si primero hacen la letra y después la música o viceversa.
Me encanta conocer las
historias de las composiciones y desentrañar las canciones que me
gustan, jugar a adivinar cuáles son los mecanismos que utilizaron
los autores para generar cosas en otras personas. Y escucharlos reflexionar sobre eso,
claro, porque creo en la importancia de tener maestros: de tomar
recursos que usan otros para aplicar en los procesos creativos
personales, tengan o no que ver con la música.
Mi listado de proyectos
mentales incluye hacer un libro sobre esto.
Mientras tanto, comparto
una parte de una entrevista que Fernando Cabrera le dio a la revista Ñ, en la que cuenta cómo
compone.
-¿Cómo componés?
-Arranco a escribir sin
saber en qué se va a convertir. Muchas veces son canciones, pero
otras las guardo y quedan en el papel.
-¿Empezás siempre por la letra?
-En un 90
por ciento, aunque a veces pasa que se me ocurre primero la música.
-¿Todo junto nunca?
-Yo eso no sé cómo es.
A veces leo reportajes donde colegas dicen que se les ocurre todo
junto y me pregunto: “¿Cómo es todo junto?”. No entiendo.
-Debe ser algo del pensamiento antes que técnico,
¿no?
-Sí, claro, les aparecerá toda la idea junta. Eso
es imposible para mí.
-¿Tenés canciones favoritas?
-Tengo un grupo
de unas 10 o 12, capaz que 15, que considero mis mejores canciones
entre 250.
-¿Cuáles serían?
-“Agua”, “El loco”,
“El tiempo está después”, “Méritos y merecimientos”, “La
casa de al lado”, “Dulzura distante”, “Por ejemplo”,
“Imposibles”… Y unas pocas más.
La nota entera, acá.
El flaco que tocaba la guitarra (invisible)
Hace 16 años
