Jueves, 00.30, arriba del 15, viajando desde Belgrano a Boedo. Yo estaba sentada en la fila izquierda, la de asientos para una sola persona. Una muchacha abre su celular, presiona un botón, toda apurada. La atienden. Evidentemente habla con su marido. Agitada, ansiosa, transpirando por una incertidumbre visible, le pregunta, a los gritos:
"¿Cómo va Bailando por un sueño? ¿Cómo va Bailando por un sueño? ¿Cómo va Bailando?????"
El flaco que tocaba la guitarra (invisible)
Hace 16 años
