Me cuestan los domingos si no leo Radar, el suplemento de Página 12. Vengo de una familia que a lo largo de su historia tuvo un puesto de diarios y los domingos en casa se transitaban, en parte, leyendo periódicos.Abuelo canillita; abuela que primero ayudaba y después se hizo cargo ante la muerte de abuelo; mamá que ayudaba; nosotros los nietos que pasábamos a leer y éramos cuidados ahí; papá que compró la parada y desde hace 17 años lo atiende.
Radar es, para mí, lo mejor de la prensa gráfica argentina. El mejor suplemento cultural, el mejor en su edición, el mejor en diseño y en fotografía, el mejor escrito. Es difícil que pase un domingo y no haya aunque sea una nota que despierte tu interés. Papá me lo trae siempre; yo lo leo al término del almuerzo.
Está claro: a mí me gustaría trabajar en Radar.
Por si fuera poco, lo uso de consejero para salidas: tengo en cuenta su agenda, sus recomendaciones en la sección Inevitables y los lugares donde comer o tomar el té que publican en el clásico "Salí a".
Recomiendo este número: la entrevista a John Lee Anderson (¡cuántas ganas de comprarme su libro!), la nota sobre Jimi Hendrix y el texto de Gus Van Sant de la página 3, de donde quiero rescatar una frase:
"Creo que cuando tenés 16 y 17 años, estás estableciendo las conexiones con el mundo más importantes que probablemente vayas a hacer en tu vida. Si le preguntás a una persona de 70 años cuál es su canción favorita, será una canción que escuchó cuando tenía 16".
Eso. Esa frase y la compañía de mamá, que ojea los suplementos de Turismo, soñando un viaje vaya a saber dónde, en compañía del silencio que la caracteriza. Eso: Radar, ella y el bizcochuelo de manzanas que hace cuando vengo de visita.
